Este taller experimental tiene como objetivo devolverte la intimidad en la relación con tu alma, con la espiritualidad, con la divinidad y con el misterio.
Todos somos canales. No porque todos tengamos la misión de canalizar, sino porque todos, en potencia, tenemos percepción extrasensorial como parte de la propia naturaleza de nuestra alma. Este curso te enseña a reconocerlo, y después, a traducirlo con intención.
El recorrido tiene tres grandes momentos. Silencio, donde aprendes a distinguir entre la actividad de tu mente y la percepción que aparece cuando esa actividad deja de imponerse. Sentimiento, donde trabajas la sensibilidad como un verdadero órgano de conocimiento, aprendiendo a reconocer qué es propio y qué no lo es. Y Sentido, donde aprendes a comprender sin distorsionar, y a transformar la vibración en palabras.
No es un curso que se queda en la teoría. Incluye una sección completa dedicada al arte de canalizar llevado a la práctica —cómo abrir el canal, cómo cerrarlo, cómo interpretar, cómo sostener una sesión con otra persona—, ética del canal, y meditaciones guiadas originales.
El camino continúa con once sesiones de práctica real, acompañada, hasta llegar a una sesión personal conmigo y tu diploma. Además, cada mes hay un encuentro grupal en vivo, y un foro donde puedes preguntar en cualquier momento.
No sabemos aún cómo se va a ver este viaje en ti. Pero te prometo que algo bueno vamos a descubrir.